En una fecha significativa para la historia de nuestro país, José Cademartori, ex ministro de economía de Salvador Allende, compartió con nuestros estudiantes sus experiencias en el gobierno de la Unidad Popular, su paso por Isla Dawson y el exilio.
En el encuentro organizado por el área de Historia y Ciencias Sociales de nuestro colegio, el economista relató de manera cercana varias de sus vivencias a los interesados estudiantes, de diversos niveles, convocados para la ocasión.
Haciendo un link con el reciente estreno de la película Dawson, Isla 10, comenzó su narración con algunos detalles de ese episodio de su vida. Invitó a los estudiantes a ver la película, sin embargo advirtió que se trataba de ficción, pues "en muchos aspectos la experiencia fue muy distinta". "Ahora les voy a contar la película real", señaló.
"Eran las cuatro de la tarde del día 20 de septiembre.Íbamos en un Hércules con las manos amarradas y lo único que pudimos suponer en ese momento fue que nos dirigíamos al sur. En un momento el ministro de agricultura dijo creo que vamos a Dawson". Un tiempo antes, el mismo gobierno le había cedido la isla a la marina de guerra para que fuera una base, por los problemas que habían existido con Argentina. "Dijimos, 'qué diablos vamos a hacer en Dawson!"

"En la única otra dictadura que pensábamos era en la de Ibáñez. Ahí lo más duro fue que a los opositores los fondeaban: los tiraban al mar con una piedra en el cuello". Estaban asustados, pero según cuenta el ex ministro, estaba resigando a lo que viniera. Quería quedarse en Chile a toda costa y su idea después del Golpe de Estado era vivir una vida clandestina, para lo cual se había preparado. Eso. finalmente nunca se pudo cumplir.
Llegaron a destino a las doce de la noche y la oscuridad era absoluta, indicó. Dieron la orden de pararse y salir uno a uno. Parados en la escalerilla se prendían los reflectores, que después supieron, eran para tomarles fotografías. "Cosas de milicos decíamos nosotros".
"Me metieron en una tanqueta con otros presos y me senté en el suelo. Sentimos un balazo tremendo. A uno de los muchachos del servicio militar se le escapó una bala, lo que demuestra lo nerviosos que ellos estaban también. Cayó en la mano de uno de nuestros compañeros. Yo estaba sentado al lado"
Todavía no sabían qué les esperaba. Los metieron a una barcaza en la que estuvieron por ocho horas. A las 6 Am les ordenaron bajar. "Si estamos en tierra firme, no nos van a fondear". Caminaron dos horas por senderos en el bosque hasta que llegaron al lugar donde Cademartori estuvo ocho meses.
Allí pasaron peripecias, amenazas constantes, revisiones a las cuatro de la mañana, acusaciones y trabajos forzados. En ese lugar también se formó un grupo solidario en que todos estaban preocupados por los demás, ayudándose y sobreviviendo, que era el objetivo en ese momento. Por eso el economista lamenta que en la película de Littin exista una escena en que todos se pelean a puñetazos echándose la culpa unos a otros de lo que pasaba. "Eso jamás ocurrió", enfatizó.
Además de otros detalles, el ex ministro también habló de la tensión que existía previa al 11 de septiembre. Creyó que alguna vez podría pasar, "pero nunca imaginé que duraría tanto, para eso no estaba preparado".
Estuvo tres años preso y luego lo enviaron al exilio, desde donde luchó por todo el mundo en contra de la Dictadura. Contó sus aventuras y varias anécdotas de este periodo, uno de los peores castigos que le pudieron haber dado, pues él quería con todas sus ganas quedarse en Chile e incluso trató de negociarlo, pero no lo logró.
Unidad Popular
José Cademartori fue diputado a los 26 años, recién ingresado a la política. Luego de salir de la universidad quiso entregar su conocimiento al servicio del país y de la gente, como él mismo nos indicó. Luego trabajó por catorce o más años para que en septiembre del año 70 Allende fuera presidente.
Ese día (04-09-73) "el contraste era muy grande, de Plaza Italia para arriba las luces estaban apagadas y en la Alameda estaba lleno de gente, venían campesinos con toda su familia en carretas a celebrar".
Él , gracias a un amigo dedicado a las encuestas, se convenció días antes de que su candidato sería electo, por lo que ya estaba feliz. Sin embargo, lo embargaban sentimientos encontrados. Tenía el pálpido de que no íban a durar mucho, de que sería muy duro gobernar, ya que las fuerzas que había que enfrentar eran demasiado poderosas y "éramos minoría francamente". "Pero fuimos mejorando, queríamos tener buenas relaciones, asegurar la estabilidad democrática; ya habíamos dado un salto y teníamos que enfrentar lo que viniera"
Circula la idea, señaló, de que éramos unos soñadores que impulsamos un proyecto que estaba condenado al fracaso. "Nunca tuve esa sensación. Creo que en tres años cumplimos gran parte de lo propuesto. Realizamos la reforma agraria, el medio litro de leche, la nacionalización del cobre, que hasta el día de hoy aporta más al Estado, que todos los impuestos pagados por las empresas privadas y me siento orgulloso de eso".
Tras narrar éstas y otras vivencias, los estudiantes hicieron preguntas e incluso luego de terminado el encuentro, varios se acercaron al invitado para compartir algunas palabras más con él.



























CORRECCION
ESTIMADOS
LA PALABRA CAMPECINOS ES CON S ES DECIR CAMPESINOS .... SUENA MEJOR
Toda la razón Margarita,
Ya fue corregido el error.
Colegio Altamira