Durante esta semana, apoderados y exalumnos han repartido lo que hemos juntado a distintos lugares del sur. Apenas se acumula una buena cantidad, vamos coordinando con quienes van hacia allá que tienen contactos con organizaciones sociales o públicas de la zona. Aquí va el primer reporte:
Gaby Curiante, exalumna generación 2009 nos cuenta:
Ayer nuestro destino era Bucalemu. Partimos a las 6 de la mañana, con mi mamá, una ex alumna de la chile, una químico farmacéutica que además llevaba medicamentos y ayuda de un doctor (su acompañante).
Partiendo fue muy emocionante, nos encontramos en una bomba de bencina con ellos y nuestra sorpresa fue encontrarnos con la bomba repleta de autos, camiones, e incluso un grupo de motoqueros (todos particulares), yendo hacia el sur con ayuda.
Ahí fue donde sentimos que empezaba a salir el sol para el sur.
Llegamos después de 6 horas a Bucalemu y encontramos al sector costero del pueblo en el suelo, devastado por una gran ola que había entrado a las 5 de la mañana el día del terremoto. Pero otra buena noticia nos sorprendió, ya había llegado ayuda, estaba un poco desorganizada, pero Bucalemu estaba en un sector ya con luz, con militares ayudando en la muni que era el centro de acopio, ...y era harta ayuda.
Los estudiantes de la Fech que ya estaban en la zona hace unos dias nos lograron mandar un mensaje de texto para que fuéramos a Boyeruca, pueblo costero que estaba a unos kilometros de ahí. Así que hacia allá llegamos. No nos dejaron entrar al pueblo en auto, pues la presidenta iba a estar allá inagurando viviendas de emergencia (cosa que no teníamos idea). El pueblo de Boyeruca está completo en el suelo.
Lo tuvimos que recorrer a pie, por lo de los autos, y por esto fue más duro poder comprobar nosotros mismos el desastre.
Logramos por milagro encontrarnos con los 4 estudiantes de química de la Chile, y nos sumamos a su tarea del día (como ellos lo llaman, se plantean una tarea por jornada) que era limpiar un sitio para después empezar a construir una vivienda de emergencia para una familia que decidieron "apadrinar", la meta es lograr apadrinar la mayor cantidad de familias rapidamente, pues en la zona se pronostica pronto la entrada de la lluvia y del invierno crudo.
Mientras, las cosas en el auto. No nos permitían bajarlas al hombro. Los milicos estaban un poco nerviosos, pues tenían miedo al saqueo, en especial el día que llegaba la presidenta.
Estuvimos sacando escombros un rato hasta que llegó el dueño de la camioneta con la que llegaron los de la Fech. Ellos nos llevaron hasta su campamento y ahi descargamos todas las cajas, para después armar bolsas como "canastas familiares" y seguido ir a repartirlas.
Tengo el deber de pasarles el mensaje de la gente, que me emocionó mucho y me hizo sentir muy orgullosa.
El campamento de la Fech estaba en una junta de vecinos y ahí llegó gente a saludar, a conocernos, a dar gracias y también a ayudar.
La camioneta en la que iba yo con mi mamá estaba repleta. Preguntaron de donde veníamos, yo les conte del colegio y de la hermosa tarea que estábamos haciendo todos.
Desde los alumnos de la Fech, hasta los lugareños dieron gracias infinitas, pues las cosas que mandaron estaban perfectas a las necesidades.
La comida y artículos de aseo, según los calculos que sacamos allá con los chicos de la Fech alcanzaría para abastecer al pueblito de los cerros de Boyeruca (pues en el costero estaba repartiendo las fuerzas armadas ), que estaban aislados hasta hace unos días. Por lo menos para todas las comidas de ese día y el almuezo del siguiente. Estamos hablando de 30 y tantas familias.
De verdad me sentí una vez más orgullosa de mi colegio.
Respuesta del colegio: Y nosotros de ti.


















Partiendo fue muy emocionante, nos encontramos en una bomba de bencina con ellos y nuestra sorpresa fue encontrarnos con la bomba repleta de autos, camiones, e incluso un grupo de motoqueros (todos particulares), yendo hacia el sur con ayuda.
Los estudiantes de la Fech que ya estaban en la zona hace unos dias nos lograron mandar un mensaje de texto para que fuéramos a Boyeruca,
pueblo costero que estaba a unos kilometros de ahí. Así que hacia allá
llegamos. No nos dejaron entrar al pueblo en auto, pues la presidenta
iba a estar allá inagurando viviendas de emergencia (cosa que no
teníamos idea). El pueblo de Boyeruca está completo en el suelo.
Estuvimos
sacando escombros un rato hasta que llegó el dueño de la camioneta con
la que llegaron los de la Fech. Ellos nos llevaron hasta su
campamento y ahi descargamos todas las cajas, para después armar bolsas como "canastas familiares" y seguido ir a repartirlas.













felicitaciones
muchas felicitaciones, que orgullos siento de pertencer a esta gran familia, que se une en las buenas y en las malas...