calendario_escolar_2012.jpg

navegadores.jpg

Descarga nuestras fotos

Para descargar las fotografías de nuestro Flickr en su tamaño y calidad original, revisa este video con las instrucciones.

Comentarios recientes

Tecnologia_.jpg

bt-artemira.jpg
claustroaltamira-2.jpg
periodismo.jpg

Comentarios

Recordamos que los comentarios en esta página deben estar firmados con nombre y apellido; además de no ser ofensivos y emplear un vocabulario adecuado para un espacio educativo.

Artes Visuales Altamira

RSS

Don Baldomero Lillo, debe estar muy triste

Enviado por Colegio Altamira el 19/08/2010 a las 12:56

Hablemos de libros:

Don Baldomero Lillo, debe estar muy triste

La mina San José  no es otra cosa que  “El Chiflón del Diablo” a más de cien años de distancia.

Por Luis Alberto Tamayo

La literatura, la buena literatura,  no es  menos que el reflejo de una época, hable de lo que hable  el narrador o poeta, siempre, ineludiblemente va  a estar dando cuenta, registrando las formas de  vida,  estructuras de pensamiento, costumbres, obsesiones  propias de la época en que le toco vivir.  Pero también están los escritores que se fijan como objetivo fundamental de su creación el contar, cantar  las alegrías y penas de su época. Lo que duele, lo que conmueve, lo que aparece como  significativo en el día  a día. En ese grupo está  don Baldomero Lillo.  Él  trabajó en las minas del carbón de Lota y Coronel y sabía cada detalle de lo que allí pasaba,  convivía  con esa realidad.  No tuvo que inventar casi nada, simplemente contar. Por eso su relato es tan conmovedor y lamentablemente vigente.

            Nuestros alumnos del Colegio Altamira conocen la obra  de  don Baldomero, la leyeron  en sexto, cuando estudiaron en Ciencias Sociales los movimientos sociales de comienzos del siglo XX.  La leen en la enseñanza media. Leyeron y conversaron sobre  “El Chiflón del Diablo”,  se impresionaron con “El registro” , donde una anciana desafía las ordenes  de la autoridad y se atreve a comprar yerba  mate en un negocio fuera de la empresa. No comprar en la pulpería era un delito y los guardias privados de los empleadores  se encargan de recordárselo. No se trata de agitar odio ni de hacer proselitismo de ninguna especie, sino de saber,  tener en cuenta nuestra historia para construir caminos más justos.

             Don Baldomero escribió hace más de cien años:

-          Son ustedes barreteros de alta, ¿no es así?

-          Sí, señor – respondieron los interpelados.

-          Siento decirles que quedan sin trabajo. Tengo órdenes de disminuir el personal de esa veta.

Los obreros no contestaron y hubo por un instante un profundo silencio.

Por fin  el de más edad dijo:

-          ¿Pero nos ocupará en otra parte?

El individuo cerró el libro con fuerza y echándose atrás en el asiento, con tono serio contestó:

-          Lo veo difícil, tenemos gente de sobra en las faenas.

El obrero insistió:

-          Aceptamos el trabajo que se nos dé: seremos torneros, apuntaladotes, lo que usted quiera.

El capataz movía la cabeza negativamente.

-          Ya lo he dicho, hay gente de sobra, y si los pedidos de carbón no aumentan, habrá que disminuir también la explotación en algunas otras vetas.

Una marga e irónica sonrisa contrajo los labios del minero, y exclamó:

-          Sea usted franco, don Pedro, y díganos de una vez que quiere obligarnos a que vayamos a trabajar al Chiflón del Diablo.

 

                                             ***

                  Después de eso, la tragedia.   Pero ese minero es tan nítidamente parecido a ese chico de 19 años que  buscaba trabajar en lo que fuera porque iba  a tener un hijo y había que comprar muchas cosas.  Tan parecido a  ese obrero que viaja del sur porque el terremoto y maremoto lo dejó sin casa y trabajo …  y lo único que había era la  Mina San José.  Y todos sabían que ir allí era ponerse en la mira de la muerte.

                 Hoy, todos nosotros  queremos que esas sondas  lleguen hasta esos hombres atrapados y los descubran vivos.  El Bicentenario es una instancia de reflexión sobre lo que hemos construido, sobre todo eso que nos falta por hacer. El cuidado de la vida , es una de las vigas centrales de nuestra existencia  como colegio.

                Este relato de don Baldomero Lillo suena tan actual,  tan dramáticamente actual, que nos hace pensar otra vez en la vida, las palabras, la vida. Cómo mejorar la vida.

 

Tan cierto y tan conmovedor...

Enviado por myrna el 21/08/2010 a las 15:42
myrna

Completamente de acuerdo con tu relato ,me emocionó , lloré de pena y de injusticia  , y como hace 100 años  en la historia de Baldomero , para el pobre no es mucho lo que ha cambiado .....Gracias por tu hermosa reflexión


travesia

Enviado por clemente el 24/08/2010 a las 10:19
clemente

Me gustó mucho la travesia aprendí mas sobre los compañeros como que les molesta y la encontre muy divertida, porque visitamos muchas partes,como la escuela de Paihuano, donde nos dieron naranjas y huesillos. Además dormir en las cabañas. Me gustó mucho el embalse porque era grande y los cerros y rocas eran enormes. Lo pasé bien.


Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS